Spotlight

#OjosEnElSalvador #EyesOnElSalvador

Posted 29 January 2019 12:00 AM by Paige Fulton and Aditi Pinto with Sara García Gross

Photo credit- CEJIL.org

(Read below in English)

Con el cierre del año 2018, los movimientos feministas y sociales de El Salvador tuvieron una gran victoria, una que inspiró activistas de todo el mundo. Por años, desde un código penal de 1998 que tuvo leyes que prohibieron el aborto, activistas feminista el salvadoreñas han estado luchando para terminar la criminalización y estigmatización del aborto en su país, cual es una de las 26 naciones en el mundo donde el aborto está prohibido completamente y sin excepciones. Después de años de abuso sexual por parte de un miembro de la familia, Imelda Cortez se quedó embarazada y luego tuvo un parto extrahospitalario. Por eso, fue acusada de intentar abortar y fue encarcelada. Allá, esperó su juicio bajo cargos de dos años de cárcel por intento a matar. Eso no es fuera de lo común, y todavía hay 25 mujeres en El Salvador que siguen encarceladas por tener complicaciones obstétricas, por parecer que tuvieron abortos, y por circunstancias relacionadas con la salud reproductiva. Pero, después de una generación de estrategias y organización; acciones colectivas directas llamando al Fiscal General; y aumentando la llamada que #SalvemosAImelda con una campaña internacional; las organizadoras lograron una victoria por la justicia en Diciembre de 2018. Imelda Cortez fue liberada de prisión.

Entrevistamos a Sara García Gross, miembro de inroads representando a Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto, sobre su papel en el movimiento por la justicia para Imelda Cortez, y sobre cómo su organización trabaja con otros grupos feministas para romper sistemas. Ella nos recuerda que mientras que es importante celebrar sus victorias, todavía hay muchas personas que siguen encarceladas y criminalizadas por el aborto, y por eso debemos trabajar para destruir sistemas enteras.

  1. En qué manera crearon barreras y contribuyeron a la incarceración de Imelda los siguientes elementos: los medios de comunicación, la estructura de familia y la comunidad tradicional? O en qué manera facilitaron un apoyo y su libertad?

    Me parece relevante destacar que debido a la movilización social feminista y el trabajo sistemático de la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto, ha permitido que esta realidad se posicioné. La articulación entre el componente político, mediático y social son ejes centrales para posicionar casos de mujeres que han enfrentado criminalización injusta. En el caso concreto de Imelda, se generó visibilización e indignación debido a las aberraciones que el caso implicaba, eso posibilitó cobertura mediática a nivel nacional e internacional, además, la Agrupación emprendió campañas en redes sociales que tuvo impacto en la comunidad internacional. A través del trabajo comunitario de la Colectiva Feminista y de la Red Salvadoreña de Defensoras de Derechos humanos generó que el acompañamiento comunitario estuviera presente. Lideresas acompañaron con fuerza esta demanda.

  2. Puede usted platicarnos más de la llamada para liberar Imelda que se hizo internacional, y sí y cómo tuvo efectos sobre el movimiento en El Salvador?

    Bajo el mensaje clave “Salvemos a Imelda” se construyó una campaña para posibilitar la acción colectiva. Todas y todos podemos aportar a esta lucha desde donde estemos, si sos estudiante, si sos feminista, defensora, si vivis en El Salvador, si estás en Centroamérica, en Latinoamerica o en cualquier parte del mundo.

    La llamada se hizo a la comunidad internacional, se solicitó exigir a la fiscalía la libertad para Imelda, se solicitó escribir, ir a embajadas de el salvador. Esto también genera atención de los medios internacionales sobre esta realidad.

  3. Cómo jugó un papel el estigma en la repetida suspensión de la audiencia jurídica de Imelda? Cuáles son los pasos que están tomando los grupos feministas y en favor del aborto para liberar a las 23 mujeres que siguen encarceladas en El Salvador por emergencias obstétricas o partos extrahospitalarios?

    La suspensión de las audiencias es una práctica que lamentablemente ocurre en el sistema de justicia, esto lo que significó para el movimiento, fue mayor indignación, por tanto, el llamado se intensificó. Lo que hicimos como movimiento fue poner en evidencia al estado salvadoreño, por la tortura que implicaba la criminalización a Imelda. El estigma ha estado presente en los casos de las mujeres en prisión debido al mandato de la maternidad existente en nuestro país

    Ahora mismo, siguen en prisión 25 mujeres, desde las organizaciones feministas y sociales, específicamente desde la Agrupación, estamos luchando por hacer visible las injusticias, a través de la lucha jurídica y social, se están buscando alternativas para conseguir la libertad de todas. El llamado por la libertad lo hacemos a través de la página de Las17 en Facebook y Twitter.

  4. Cómo harán las organizaciones como Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto para garantizar y hacer cumplir al Fiscal General las demandas para terminar la violencia del estado contra mujeres como Imelda Cortez y Evelyn Cruz?

    Esta es una lucha de largo aliento, nos parece que es fundamental que el estado salvadoreño deje de criminalizar, seguimos estudiando los casos y presentando recursos para la libertad. Pero también nuestra lucha es por cambiar la legislación que penaliza totalmente el aborto, estamos trabajando en la necesidad de reformar el código penal, debido a la total prohibición del aborto.

    Otro elemento central, es la construcción de otras narrativas, estamos luchando porque se haga visible las injusticias , pero también por cambiar los imaginarios sociales en materia de aborto, para que la sociedad salvadoreña deje de estigmatizar el tema del aborto, a las mujeres que necesitan interrupciones , que dejen de estigmatizar a las defensoras de derechos humanos que buscar cambiar la ley.

La victoria es grande y inspiradora para nosotr@s. Pueden ver más sobre Imelda Cortez en la página de Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto y también pueden seguir por medios sociales #OjosenElSalvador #JusticiaParaImelda y #Las17.

Photo credit- CEJIL.org

As 2018 came to a close, the feminist and social movements of El Salvador had a great victory, one which inspired activists across the world. For years, ever since a 1998 penal code harshened laws even more to ban abortion under any circumstance, Salvadoran feminist activist groups have been fighting to end the criminalization and stigmatization of abortion in their country, which is one of 26 countries in the world where abortion is completely prohibited without exceptions. After years of sexual abuse from a family member, Imelda Cortez became pregnant, and then gave birth outside of the hospital. For this, she was accused of attempting an abortion and then jailed. There, she awaited trial under attempted murder charges for almost two years. This is not uncommon, and there are still 25 women in El Salvador who remain incarcerated for having pregnancy complications, appearing to have an abortion, and for circumstances related to reproductive health. But after a generation of strategizing and organizing; collective direct actions appealing to the Attorney General; and leveraging the call to #SalvemosAImelda in a wide reaching international campaign; organizers were able to achieve a hard fought victory for justice in December 2018. Imelda Cortez was free.

We spoke with Sara García Gross, inroads member representing Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto, about their role in the justice movement for Imelda Cortez, the barriers that continue to exist, and how her organization works along with other feminist groups to break them down. While it is so important people celebrate their victories, she also reminds us that there are many more people being criminalized for abortion who are currently in prison, and how we are at work to dismantle entire systems.

  1. In what way did the media, traditional family and community structures add barriers and contribute to her incarceration of Imelda or, if at all, did it help facilitate her release and support?

    It seems relevant for me to point out that this reality(of Imelda’s release) was possible due to the feminist social mobilization and the systematic work of Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto. The articulation of cases of women who have faced unjust criminalization, has three central bases or components which are political, media-based and social. In the case of Imelda, the aberrations that the case implied generated indignity and visibility and this allowed for media coverage at a national and international level. Furthermore, la Agrupaciōn started social media campaigns which has an impact on the international community. The community work of the Colectiva Feminista and the Red Salvadoreña de Defensoras de Derechos humanos made sure that community involvement was present. The leaders accompanied this demand with strength.

  2. Can you tell us more about how the call to save Imelda became an international effort, and the effect that you think it had on the movement in El Salvador?

    The campaign was constructed to allow for collective action underneath the key message of “Salvemos a Imelda.” Everyone can participate in this fight from wherever they are, if you are a student, if you are feminist, defender, if you live in El Salvador, if you are in Central America, in Latin America or in any part of the world.

    The call was made to the international community, asking to demand “Freedom for Imelda” to the Attorney General by writing and going to embassies of El Salvador. This, also, generated a lot of attention about this reality in international media.

  3. How did stigma play into the continued cancelation of Imelda's hearing? What steps are feminist and abortion groups taking to free the remaining 23 women who have been incarcerated for birth complications in El Salvador ?

    The cancellation of judicial hearings is, sadly, a common practice in our system of Justice. This meant, for the movement, a greater level of indignity and therefore, the call intensified. What we did as a movement was to put evidence to the El Salvador state about the implied torture with the jailing of Imelda. Stigma has been present in the cases of women in prison due to the mandate of maternity that exists in our country.

    Right now as well, 25 women remain in prison. The feminist and social organizations, especially la Agrupaciōn is fighting to make visible the injustices by a judicial and social battle, we are finding alternatives to achieve the liberty of all. We make this call for freedom through our Las17 page on Facebook and Twitter.

  4. How will feminist groups and organizations like Agrupacion Ciudadana por la Despenalizacion del Aborto ensure and enforce previous demands made to the Attorney General to stop state violence against women like Imelda and Evelyn Cruz?

    This is a long struggle, and for us it is fundamental that the El Salvador state stops criminalizing, and we will keep studying the cases and presenting resources for their freedom from prison. Also, our fight is for changing the legislations that totally penalize abortion, we are working towards the necessity of a reformation of our penal code where there is currently a total prohibition of abortion.

    Another central element is the construction of other narratives. We are fighting so that injustices can become visible, but also to change the social imaginations in relation to abortion, so that the El Salvadoran society stops stigmatizing abortion, women who need interruptions, and defenders of human rights who try to change the law.

This victory is a big and inspiring one for all of us. Do check out more about Imelda Cortez on Agrupaciōn Ciudadana por la Depenalizaciōn del Aborto’s page as well as follow #OjosenElSalvador #JusticiaParaImelda and #Las17 on Social Media.

Share:

Add your comment

 
 

 

Connect with inroads!


Facebook Twitter Email Community